En una rehabilitación, las vigas de madera forman parte de la estructura y del carácter del espacio. La elección del tratamiento contra incendios también debe encajar con el aspecto que se quiere conservar.
Antes de elegir un producto, hay una decisión de diseño: dejar visible la veta o incorporar un acabado pintado. Las fotografías de esta aplicación de Protec W muestran la segunda opción: las vigas quedan vistas y el acabado blanco las integra en el espacio.

Dos acabados con una presencia diferente
Un acabado pintado aporta un color definido a las vigas y puede integrarlas en el conjunto de paredes y techos. En nuestro artículo de Protec W explicamos esta solución para elementos de madera.
Si el proyecto quiere mantener la veta visible, conviene estudiar una opción de acabado transparente compatible con la protección prevista. El resultado visual se valora junto con el sistema y las condiciones de la estructura.
Qué revisamos antes de llevarlo a la obra
El estado de la madera y los acabados anteriores influyen en la preparación. También importa distinguir qué caras quedarán vistas y cómo se resolverán los encuentros con los demás materiales.
Después entran en juego el acceso a las vigas y la protección de los espacios próximos. En Ignitor relacionamos estas condiciones de aplicación con la elección del acabado, para que la protección pasiva forme parte de la rehabilitación desde el principio.



