En Ignitor hemos trabajado en la protección de la estructura metálica de una nave logística del Vallès Occidental mediante pintura intumescente. La intervención se ha realizado para una resistencia al fuego R60, con control de espesores y certificación de los trabajos.
En una nave de estas características, la aplicación combina trabajo en altura, preparación del metal y control del revestimiento. Cada una de estas tareas forma parte del resultado que buscamos en obra.
Preparación
Limpieza e imprimación del metal.
Acceso
Plataforma para trabajar en altura.
Control
Revisión del espesor aplicado.
Preparar el metal antes de aplicar la pintura
La intervención incluye la limpieza de la estructura y la aplicación de una imprimación antioxidante. Esta fase permite preparar las superficies antes de extender la pintura intumescente.
Ante el calor de un incendio, la pintura intumescente genera una capa aislante que retrasa el calentamiento del acero. El sistema se define según las características de los elementos que hay que proteger.
Llegar a cada elemento de la estructura
Para ejecutar los trabajos utilizamos una plataforma elevadora adecuada al proyecto. Elegir el medio de acceso permite aproximarnos a las zonas de aplicación y organizar el avance por la nave.
El espacio disponible y la disposición de los elementos metálicos influyen en esa planificación. La protección pasiva requiere atender tanto al producto como a las condiciones reales de aplicación.

Control de espesores durante los trabajos
La revisión de los espesores acompaña a la aplicación de pintura. Es una comprobación vinculada al sistema previsto y a los elementos incluidos en el encargo.
Preparación, acceso y control: tres aspectos que coordinamos para abordar la ignifugación de estructuras metálicas en instalaciones industriales y logísticas.



